20 noviembre, 2014

Más catalanes que independentistas



El diputat del PP per Lleida al Congrés, Josep Ignasi Llorens

El diputado del PP de Lleida en el Congreso, José Ignacio Llorens

Hay muchos más catalanes que independentistas,
como acertadamente ha señalado el presidente del
Gobierno, Mariano Rajoy, al valorar los resultados
del 9-N. Efectivamente, las cifras comunicadas por
la Generalitat, aunque carecen de validez legal o
democrática, no ofrecen duda. De los 2,3 millones
de participantes, solo algo más de 1,8 millones, los
mismos aproximadamente que apoyaron el Estatut
del 2006, respaldaron el ‘sí-sí’, es decir, la
independencia, lo que representa que el soporte
secesionista no llega a una tercera parte del
electorado, concretamente al 28 por ciento.

Y todo ello dando por buenos
unos resultados que no tienen
credibilidad. Se ha votado desde
los 16 años y lo han hecho
también los extranjeros, en cajas
de cartón que todavía están
abiertas y sin ningún tipo de
control. Ha sido como un partido
de futbol sin rival y con
el árbitro a favor. Familiarizados
como están con el engaño,
solo se pueden engañar a símismos
los que presentan como un
éxito lo que ha sido un gran fracaso.
El 9-Ndel 2014 estaba señalado
como un hito histórico.
ElGovern, desde queMas abrazó
hace dos años la causa separatista,
no ha hecho otra cosa
que impulsar logística, económica
y descaradamente un proceso
en el que al final dos de cada
tres catalanes ni se han molestado
en participar. Después
de tanto follón, gasto y propaganda,
el globo se ha pinchado,
especialmente en laVal d’Aran
o en el área metropolitana de
Barcelona (L’Hospitalet, Badalona,
Santa Coloma, etc.), donde
de los 1,5millones de ciudadanos
no llega al 20%del censo
los que apoyaron independentismo
¿Podrían autodeterminarse
estas zonas en una Catalunya
independiente?
En realidad el permanente
estado de agitación y excitación
en el que viven nuestros soberanistas
les induce a cometer
graves errores. El simulacro del
9-Nal 25-N, además de una falta
de respeto por la democracia
y una burla al electorado,
pone en evidencia la existencia
de un techo electoral que no
consigue perforar el sentimiento
de los más de 4,5 millones
de catalanes que se sienten también
españoles, no quieren romper
con España y tienen otras
prioridades y preocupaciones, como se manifiesta en elecciones
generales, en las que hasta
ahora siempre se ha movilizado
el voto a favor de opciones
no independentistas. El 9-
N ha servido también para descubrir
que el soberanismo usurpa
una representatividad que
no tiene.Cuando habla en nombre
del pueblo catalán como si
fuera uno y el suyo, no solo desprecia
a los muchos –la mayoría–
que piensan distinto, es que
además confunde al electorado,
que canaliza sumalestar en
contra del Gobierno como si
fuera suyo y no es así. Los balcones
silenciosos le han ganado
la partida claramente a las
banderas sediciosas y continuar
con este proceso solo conduce
a la división y al empobrecimiento
de Catalunya y a la deslegitimidad
de un Govern que
no cumple las leyes y de un president
que solo lo es de los independentistas
y únicamente
se dedica a trabajar contra España
y contra el Estado del que
se declara enemigo.
Entretenido como está en liderar
la competición identitaria
y marear la perdiz, y el lobo,
la actitud desafiante y arrogante
deMas no es la más propicia
a un diálogo con el que todos
estamos de acuerdo pero
que no consiste en que a uno le
den la razón en todo ni en exigencias
de imposible cumplimiento.
Como lo fue pedir el
pacto fiscal el 12-S del 2012 nada
menos que para ¡irse de España!,
cuando además estaba
entonces a punto de ser intervenida,
ni exigir ahora un referéndumque
no cabe en laConstitución
española ni en ninguna
otra del mundo porque la
ONU solo lo reconoce para situaciones
coloniales o en caso
de violación de derechos humanos.
Lo que sí es posible, como
ya ha reiteradomuchas veces
Rajoy, es el diálogo dentro
del marco de la ley y de la
Constitución, que se puede reformar
de acuerdo con los procedimientos
establecidos en ella,
pero no derogar. Si lo que
pretende Mas es arrebatarle al
conjunto del pueblo español el
derecho a decidir sobre la integridad
territorial de España, va
a tener por parte del Partido Popular,
que se ha constituido en
el garante de la unidad nacional,
la misma respuesta que
siempre, y llegados a este punto
sería conveniente que los socialistas
liderados en Madrid
por el apolíneo Sánchez y aquí
por el sinuoso Iceta aclararan
de una vez la reforma constitucional
que proponen y abandonaran
la equidistancia entre los
que estamos defendiendo la
Constitución y la unidad de España
y los que quieren romperla.
Demomento, y como no podía
ser de otra manera,Mariano
Rajoy se dedica a ejercer de
presidente de Gobierno de todos
los españoles, y entre ellos
de los 7,5millones de catalanes
también.Cuando Catalunya ha
necesitado ayuda, como ahora,
para superar la crítica situación
financiera en la que nos ha situado
elTripartit y esteGovern,
elGobierno de España ha aportado
la liquidez que ha permitido
financiar los servicios públicos
esenciales y el pago de la
deuda y los proveedores, y ahora
Catalunya como uno de los
motores que es de la economía
española se beneficiará de la recuperación
que se ha iniciado
en el conjunto de España porque
ha vuelto el crecimiento
económico, bajan las listas del
paro y aumentan las de afiliados
a la Seguridad Social.
Y esto es lo que garantiza la
sostenibilidad del estado del
bienestar. Los catalanes, a partir
del 1 de enero del 2015, como
el resto de los españoles,
tendremos una rebajamedia del
12,5% del IRPF del tramo estatal
y las retenciones de los salarios
se suprimirán o reducirán
ostensiblemente. Las familias
numerosas y las que tienen
dependientes a cargo tendrán
importantes bonificaciones fiscales
y la Catalunya emprendedora
se beneficiará de la reforma
del impuesto de sociedades.
Juntos nos irámejor porque Catalunya
necesita tanto a España
como España a Catalunya.
No ha dejado de ser una triste
coincidencia que elmismo día,
hace 25 años, que se derrumbaba
el muro de Berlín, algunos
aquí impulsaran fronteras
que nos aislarían del resto de
España y del mundo.

 

José Ignacio Llorens

Diputado del Partido Popular de Lleida en el Congreso

Presidente de la Comisión de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente del Congreso de los Diputados


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